"Nuestra participación generosa en el servicio a los necesitados, da fe de la misión evangelizadora de los cristianos" Visita Ad Limina a los Obispos de Lituania el 27 de fecbreo de 1993.
El tema principal de la fe vuelve a ocupar nuestra atención. Es un momento de particular solemnidad: Cristo resucitado desaparece del horizonte de lo visible para convertirse, exclusivamente, en objeto de la fe sobrenatural. En adelante, los creyentes gozarán de la seguridad de su presencia viva, al margen de toda experimentación; vivirán apoyando su certeza únicamente en la Palabra, anunciada por los Apóstoles. No se aleja. Su acción en la historia será percibida en virtud de la fe. A partir de la Ascensión, la única manera de llegar a Dios será la fe. El Papa Benedicto XVI advierte la necesidad, dentro de la Iglesia y hacia el mundo, de implementar un proyecto pastoral que tenga como objetivo la renovación de la fe. Su epicentro cronológico será el año comprendido desde el 11 de octubre de 2012 al 24 de noviembre de 2013. En el texto de San Marcos, hoy proclamado, aparece una expresión que es preciso no esquivar: “Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará” (Marcos 16, 15-16). La oportunidad de creer se debe ofrecer “a toda la creación” mediante el ministerio de la Iglesia. La gracia de la fe no será negada a nadie; si existe cierta imposibilidad debe ser resuelta en el receptor del don - la misma persona humana, - no en el Dador. La ambientación socio cultural puede contener elementos inhibitorios - no absolutos - para iniciar un proceso de fe. La frivolidad en el tratamiento de los grandes temas constituye la prueba de tal negativa ambientación.
La semana pasada, en el predio del Parque Mitre, asistí a la puesta en escena del autosacramental “La Pasión de Cristo”, que estuvo a cargo de un nutrido elenco de actores. Me emocionó profundamente la piedad y el recogimiento que reinaba entre ellos y en la gente, asistiendo a los sucesos que representaban las últimas horas de la vida de Jesús. A continuación, fue impactante la escena de la resurrección y la alegría honda y sincera que estalló en todos. Allí, en el Parque Mitre, mujeres, hombres, jóvenes y niños –pueblo sencillo y humilde del barrio Laguna Seca– brindó un espectáculo artístico religioso de primer nivel. Fue una verdadera fiesta de la fe.
Renovamos la celebración de la Pascua en este año 2012. De la mano de Juan, y haciendo propia la sorpresa de María Magdalena, recurrimos a la multisecular experiencia de fe de la Iglesia y corremos, con Pedro y Juan, hacia el sepulcro vacío, para confirmar nuestra fe en la Resurrección. Basta mantener la fe de aquellos hombres, en el interior de la Iglesia fundada sobre ellos. Es el momento de profesarla en medio de un mundo más indiferente que incrédulo. Para ello es oportuno escuchar el llamado de Benedicto XVI y, sobre todo, la justificación doctrinal que aporta su lúcido magisterio: “La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo…” “Como afirma San Agustín, los creyentes ‘se fortalecen creyendo’” (Porta Fidei nº 7). Se ha fraguado la idea de que la fe es una emoción promovida en circunstancias de cierta intensidad afectiva. ¡Qué poca solidez manifiesta! Sin la Palabra de Dios - que la suscita - no alcanza para superar la complejidad que la tragedia o el peligro despiertan. La fe sólida es fruto de un ejercicio constante. Cuando se la abandona como “práctica”, en circunstancias particularmente graves, parece no servir y se la descarta o niega.
La Iglesia desborda de alegría al contemplar a Jesús resucitado. Exultante de gozo pascual, la Iglesia mira la cruz del Salvador y la encuentra luminosa. La nueva luz, Cristo Resucitado, nos hace comprender que no hay pascua sin cruz, como no hay vida sin muerte. Esta paradoja es la nueva sabiduría que descubrió San Pablo en el camino de Damasco y, desde entonces, no quería saber nada fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado (cf. 1Cor 2, 2). A la luz de esta sabiduría contemplamos la Santísima Cruz de los Milagros, acontecimiento providencial de los orígenes del pueblo correntino.
Romereports.com- Muchos grupos católicos están utilizando las posibilidades que nos ofrece Internet para revolucionar la Jornada Mundial de la Juventud. La idea de los internautas es que se rece el Santo Rosario todos los sábados hasta el 16 de agosto que es el primer día del encuentro mundial.
"Nuestra participación generosa en el servicio a los necesitados, da fe de la misión evangelizadora de los cristianos" Visita Ad Limina a los Obispos de Lituania el 27 de fecbreo de 1993.