Una de las maneras más rápidas para meterse en dificultades es dedicarse a hacer el bien. Pero los problemas se agravan al evangelizar porque quien evangeliza está haciendo el más grande de los bienes: Abrir los ojos al ciego, dar la perla preciosa al pobre, sembrar esperanza a los abatidos, transmitir el amor de Dios a los que se sienten solos.
|
|
Leer más...
|
|
|
Evangelizar y dar testimonio están relacionados muy estrechamente. Los evangelizadores proclaman la Buena Noticia. Los testigos dan testimonio de esa Buena Noticia en el contexto de una experiencia personal. “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos... y hasta los confines de la tierra” (Hch 1,8) Jesús promete fortalecer a sus testigos exactamente con las mismas palabras (Mt. 10,19-20) He aquí algunas líneas que pueden servir de guía para dar un buen testimonio.
|
|
Leer más...
|
|
|
Evangelizar, "proclamar la Buena Nueva a toda la creación" (Mc.16,15), es un mandato dado por Dios a todo cristiano y la razón de ser la Iglesia (Cf. E.N. 14). No obstante, al identificarse con esa palabra un católico puede dar la impresión - por lo menos a algunos - de que no sea católico.
|
|
Leer más...
|
|
|
En algunas tiras cómicas, solemos ver a algún héroe olvidadizo salir por la puerta con tanta precipitación que sus pantalones quedan atrás. Es así como algunos salen a evangelizar, precipitadamente. olvidando el poder decisivo prometido por Cristo. Van a cumplir su cometido antes de ser "revestidos" del poder del Espíritu Santo.
|
|
Leer más...
|
|
|