www.mamboteam.com
EVANGELIZACION DOSMIL Advertisement
Inicio arrow La Voz de Nuestros Pastores arrow Mñor. Dr. Jose Hazuda arrow Teofanía - Manifestación de la Trinidad
miércoles, 07 de enero de 2009
 
 
Menú principal
Inicio
Nuestra Identidad
Escuelas de Evangelización
Red de Oración
Centros Juveniles
Calendario de Escuelas
Galería de Fotos
Contactar
Servicios
Formación
Cómo Evangelizar
Reflexiones
Oraciones
El Papa y la Evangelización
Magisterio de la Iglesia
La Voz de Nuestros Pastores
La Voz de los Laicos
Noticias Católicas
Descargas
Videos
Wallpapers
Regalos para Evangelizar
Foros
Links de Interés
Podcast
Sitemap
Formulario de acceso
¿Quién está en línea?
Hay 2 invitados en línea
Agregar a Favoritos
Hacer Página de Inicio
Sindicación
Add to Google
Estadísticas
Usuarios: 327
Noticias: 322
Enlaces: 25
Visitantes: 574800
Te puede interesar...
Teofanía - Manifestación de la Trinidad PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 2
MaloBueno 
La Voz de Nuestros Pastores - Mñor. Dr. Jose Hazuda

El 6 de enero, la Iglesia Bizantino-Ucraniana celebra el Bautismo de Jesús y la Teofanía (manifestación de la Santísima Trinidad) y no, la fiesta de los Tres Reyes Magos, como en la Iglesia Romana o Latina. Esta fiesta se llama también “La Iluminación” (prosvischénia), porque en este día los catecúmenos eran bautizados.

La celebración de la Teofanía, conmemora el bautismo de Jesús y el misterio de la Santísima Trinidad, una de las más grandes y más profundas verdades de nuestra fe: Dios es uno en Tres Personas. Por primera vez en la historia, Dios se reveló como Trinidad.

El término “bautismo” deriva de la palabra griega “baptó”, que significa “sumergir”, y justamente en el bautismo nos sumergimos en la muerte de Cristo, para resucitar con el.

En la carta a los Hebreos leemos: “Recuerden los primeros tiempos: apenas habían sido iluminados y ya tuvieron que soportar un rudo y doloroso combate”, (Heb. 10:32).

Por el bautismo somos incorporados a Cristo, pasamos a formar parte de su cuerpo, a vivir en El y El en nosotros; pero también compartimos sus sufrimientos y la muerte. Ser bautizados es vivir un doloroso combate.

Es común que hablemos de nuestro bautismo como el logro de una meta, como "llegar a casa". Y así es. Pero es un error pensar que esto significa que podemos sacarnos los zapatos y tirarnos en el sofá celestial, con el control remoto. Por el contrario, el bautismo en Cristo trae el sufrimiento, no la comodidad. Porque el bautismo en Cristo es sumergirse en su muerte. Es por eso que San Pablo les dice a los romanos que seremos "coherederos con Cristo, siempre que suframos con El para que también seamos glorificados con El”, (Romanos 8, 17). Y de esta manera, la fe cristiana nos enseña a esperar una "dura lucha y sufrimiento" y no un paseo por la vida. Pero también nos enseña a esperar que nuestra aceptación del sufrimiento de Cristo, sea nuestro camino a la gloria, a la paz y felicidad que Cristo nos regala.

Al ser bautizados, somos bautizados en la muerte de Cristo. Y la muerte duele, pero esta lucha dolorosa contra el pecado, no es tan terrible como podría parecernos. Muy pocos Cristianos hoy en día deben soportar el martirio (aunque muchos queden sorprendidos, el siglo 20 y no el 3ro., fue el gran siglo del martirio cristiano). Pero aún en ese siglo tan sangriento, solo una minoría de los miembros de la Iglesia vertió su sangre por Cristo. Sin embargo, esto no significa que el martirio es algo que no debamos enfrentar: sí, lo enfrentaremos y con frecuencia un martirio blanco, sin derramamiento de sangre, pero tan o mas doloroso que el primero. Es el martirio de ser verdaderos y coherentes cristianos, en una sociedad que rechaza a Dios, se burla de los cristianos, a veces solapados bajo la libertad de expresión, del arte, etc. Una sociedad sumergida en la cultura de la muerte, donde Dios y la Iglesia sobran, molestan.

En ocasión de la conmemoración del Bautismo de Jesús y de la Teofanía, en la Iglesia Bizantino-Ucraniana, se bendice el agua en arroyos, ríos, lagos, fuentes de agua o en recipientes preparados para este fin. Esta bendición se realiza en forma muy solemne. En procesión, el sacerdote y los fieles, se dirigen hasta la fuente. Allí se da inicio a la celebración con tres extensas oraciones. Después de la primera, el sacerdote bendice el agua con tres velas encendidas que sumerge tres veces en forma de cruz. Después de la segunda oración, sopla tres veces sobre el agua, invocando al Espíritu Santo; en este momento se libera una paloma blanca, para simbolizar la venida del Espíritu Santo. Después de la tercera, bendice sumergiendo la mano derecha en el agua, trazando en ella la señal de la cruz tres veces y finalmente, durante el canto del tropario, la bendice sumergiendo tres veces la cruz.

Una vez concluida la bendición, el celebrante rocía a los fieles presentes con el Agua Bendita. En algunos lugares se aproximan al sacerdote, quien los unge con el Agua, algo similar al rito de la unción con óleo (meróvannia) en ocasión de grandes fiestas. Si la bendición del Agua, se realiza junto al templo, también bendice la iglesia, la casa parroquial y todas las instalaciones adyacentes. Luego, durante varios días, visita los hogares de sus fieles, para bendecir sus casas con el Agua Bendita del Jordán y realizar una visita pastoral.

Mientras el sacerdote realiza la bendición de las instalaciones parroquiales, los fieles, con mucha devoción beben el Agua Bendita, haciendo primero tres veces la señal de la cruz. Luego llenan los recipientes que portan consigo y en sus hogares, aspergen con ella la casa, los campos, terrenos, animales, etc.

La conservan con mucha devoción en sus hogares durante todo el año. La consideran un elemento muy santo, con virtudes santificadoras y sanadoras para el alma y el cuerpo. En Ucrania era tal el respeto y la devoción al Agua Bendita, que se observaba un ayuno estricto para beberla, así como lo hacían con la Santa Eucaristía.

Los que no podían comulgar con el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, comulgaban con el Agua Bendita, para protegerse de los ataques de Satanás.

Si la bendición del Agua se realizaba en arroyos o ríos, después de que todos han bebido de ella, las personas enfermas se sumergían y frecuentemente eran sanadas de sus enfermedades.

Aprovechemos esta gran ocasión para creer y amar más a la Santísima Trinidad y renovar nuestro bautismo, que nos incorpora a Cristo, nos hace hijos de Dios, lava el pecado original y nos sumerge en la muerte y resurrección de Jesucristo. ¡No tengamos miedo de sufrir por Cristo para gozar de su gloria!

Comentarios
Añadir nuevoBuscar
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved.

 
< Anterior   Siguiente >
Santos del día
San Raimundo de Peñafort. San Luciano, mártir
Foro: Últimos mensajes
Últimas descargas
20.Jun
Downloads
FileSe Feliz
11.Apr
Downloads
FileLas 7 maravillas
Los más descargados
11.Jul
Downloads
File iconV Conferencia - Documento Conclusivo
1499
30.Apr
Downloads
File iconCuando todo parece perdido
965
 
Top! Top!