| Cristianos pascuales y creíbles |
|
|
|
| La Voz de Nuestros Pastores - Mñor. Juan Rubén Martínez | |||||
|
El Evangelio de este domingo nos vuelve a relatar otro encuentro del “Señor Resucitado” con sus discípulos, en este caso junto al mar de Tiberíades: “El discípulo que Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! (Jn. 21,7). Estos encuentros fueron indispensables para la tarea evangelizadora de la Iglesia. En definitiva la predicación de la Iglesia se fundamenta en este anuncio pascual: “El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús, al que ustedes hicieron morir... Nosotros somos testigos de estas cosas, nosotros y el Espíritu Santo que Dios ha enviado a los que le obedecen” (Hch. 5,31-32). Esta certeza los llevó a no dudar en responder ante el Sanedrín que pretendía silenciar su predicación: “Pedro junto a los Apóstoles respondió: hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hch. 5,29). Aún cuando este anuncio los llevaba a padecer castigos o persecución. Sin embargo el texto bíblico señala el crecimiento de la Iglesia. El Señor había garantizado la presencia del Espíritu Santo hasta el final de los tiempos. La certeza de nuestra esperanza se fundamenta en que Cristo resucitó y en el envío del Espíritu Santo a su Iglesia como principal agente de la evangelización.
Nuestra realidad no es menos compleja que la que vivieron los Apóstoles en los primeros tiempos de la Iglesia. La crisis de valores y la justicia largamente esperada se va profundizando en nuestros ambientes. En general la falta de “magnanimidad”, lleva al exceso de luchas por espacios de poder o bien posicionamientos sociales, económicos, políticos, dificultando construir una sociedad cuyo horizonte fundamental se centra en “el bien común”. En este contexto es indispensable para poder producir una real transformación social la presencia de “testigos creíbles”, de cristianos convencidos como Pedro y los Apóstoles que hay que “obedecer a Dios antes que a los hombres”, aunque este sea el mandato de la obediencia debida al jefe, al dueño, al político, la ley injusta y aunque esto nos lleve a perder beneficios y favores. Solo una sociedad puede mejorar cuando hay hombres y mujeres convencidos y con ideales. Cristianos “pascuales”, hombres y mujeres que tengan recta conciencia.
Hace algún tiempo los Obispos argentinos reflexionábamos sobre algunos temas que siguen teniendo vigencia y que pueden servirnos para evangelizarnos en este tiempo Pascual: “Es una constatación dolorosa que las personas, las familias, las instituciones y la sociedad en general, no encuentren nuevos cauces para sostenerse y creer. En nuestro país la pérdida de valores que fundan la identidad como pueblo nos sitúa ante el riesgo de la descomposición del tejido social. Como ejemplo, podemos mencionar que nos cuesta mantener la cultura del trabajo y proyectarla con coherencia hacia el futuro. Por el contrario, los argentinos nos dejamos tentar por el éxito fácil y rápido, lo que fomenta acciones corruptas en todos los niveles, particularmente en los dirigentes. Aunque hay excepciones, sobre todo entre los más humildes, lo común es que no nos integramos con entusiasmo a emprendimientos comunitarios que suponen trabajar en equipo, formular proyectos en común y superar individualismos. En nuestras propias comunidades parroquiales a veces vivimos esta dificultad. No es extraño, entonces, que no se advierta convicción y compromiso en el ejercicio de los deberes ciudadanos, y cada vez es más raro hallar entre nosotros hombres y mujeres con pasión por el bien común” (N.M.A. 25).
Nuestro tiempo nos presenta sus propios problemas y desafíos. En todo caso necesita que nuestro aporte se ligue a una espiritualidad cristiana más Pascual y profética, comprometida en el deseo de santidad y sobre todo con una búsqueda de mayor coherencia.
¡Un saludo cercano y hasta el próximo domingo!
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Powered by !JoomlaComment 3.1.0 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved. |
|||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
















