| Dios vive en nosotros |
|
|
|
| La Voz de Nuestros Pastores - Mñor. Dr. Jose Hazuda | |||||
|
La gran verdad basada en la Biblia es que Dios vive en nosotros. San Pablo nos enseña: ¿“no saben que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios?, (1Cor. 6:19).
El Espíritu de Dios mora en nosotros, y no solo Él sino también el Padre y el Hijo, porque la Trinidad es indivisible, donde está uno están los tres. Jesús nos asegura que la santísima Trinidad habitará en nosotros: "El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él.”, (Jn. 14:23).
Dios vive en nosotros y no lo sabemos, o no queremos saberlo, porque implica tomar una decisión - ¿lo acepto? Con frecuencia preferimos ignorarlo, no comprometernos. Pero es como tener un huésped de honor en la casa e ignorarlo, bajándolo solo, no atendido.
Dios nos ama tanto que decide vivir en nosotros, invitándonos a entrar en profunda comunión con Él: “Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”, (Mt. 6:6). Debemos entrar en nuestra habitación, a nuestro interior, a nuestro corazón y allí encontrarnos íntimamente con Dios. En general lo buscamos afuera, sin embargo Dios vive en nosotros.
Nosotros somos profundamente amados por Dios. El nos ama, nos cuida, nos protege, provee todo lo que necesitamos. De nosotros sólo espera que nos dejemos amar, que lo amemos como niños y que confiemos en El: “No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta (…). Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! (…) Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura, (Mt. 6: 25-33).
Pero nos cuesta creer que Dios vive en nosotros y se ocupa de cada uno como si fuéramos los únicos en el mundo; nos cuesta confiar totalmente en Dios y sentirnos amados por El. Por eso necesitamos pedir el don de la fe, don que sólo el Espíritu Santo nos puede regalar. Debemos pedir con insistencia como lo más importante: “Ven Espíritu Santo y concédeme el don de la fe. Yo quiero creer en todas las maravillas de Dios, quiero creer que El me ama, que soy precioso a sus ojos; quiero creer que Dios vive en mí, que se ocupa de mi y provee todo lo que necesito.”
Satanás trata por todos los medios que no creamos en estas maravillas y hace todo lo posible para desanimarnos, hacernos creer que por los pecados y errores cometidos, Dios dejó de amarnos, está enojado y nos borró del libro de la vida; que nunca nos perdonará y que ya no hay esperanzas para nosotros. Y nosotros ingenuamente le creemos y por eso vivimos tristes, abandonados, llenos de miedos y angustias, que nos roban la paz y la felicidad.
Quiero compartir con ustedes la historia de Jorgito y Lily. Estos dos niños fueron a pasar unos días en la casa de sus abuelos en el campo. El abuelo le regaló a Jorgito una honda para que se divirtiera cazando pajaritos en el bosque. Él anduvo toda la tarde pero no encontró ninguna presa. Regresaba a la casa desanimado, cuando vio en el patio un pato, la mascota de la abuela. No pudo resistir la tentación y apuntando su honda arrojó la piedra, la que hizo centro en la cabeza del pato, matándolo en el acto. Asustado por lo que había hecho, escondió el pato bajo un montón de leña y no dijo nada a nadie. Pero Lily, su hermanita había visto todo. A la noche la abuela le dice a Lily “ayúdame a lavar los platos”. Lily responde: “Jorgito quiere lavar hoy”, y le susurra a Jorgito al oído: “acordate del pato”. Jorgito lavó los platos sin protestar. Al día siguiente la abuela le pidió a Lily que le ayude a limpiar la casa, ella responde: “jorgito le va a ayudar” y nuevamente le susurra “acordate del pato”. Al tercer día el abuelo invita a todos a pescar, pero la abuela le pide a Lily que le ayude a cocinar. Lily vuelve decir lo mismo y se fue con el abuelo a pescar mientras Jorgito se quedó en casa ayudando a la abuela. Jorgito terminó haciendo todo su trabajo y el que le correspondía a Lily. No soportando más esta situación de chantaje, Jorgito decidió confesarle a la abuela su pecado. “Abuela, le dijo, yo maté su pato”. La abuela se puso de rodillas frente a él, lo abrazó fuerte y le respondió: “Lo se mi amor, lo vi todo desde mi ventana, pero como te quiero tanto ya te perdoné y olvidé lo del pato. Solo quería ver hasta cuando le permitirías a Lily chantajearte usando en contra tuyo lo que habías hecho”.
Lo mismo sucede en nuestra vida espiritual. Satanás nos chantajea recordándonos constantemente los pecados y errores que hemos cometido, haciéndonos creer que Dios está enojado con nosotros por lo que hemos hecho y nosotros le permitimos manipular nuestra preciosa vida. En lugar de confesar a Dios los pecados cometidos y recibir su abrazo paternal y el perdón sacramental a través de un sacerdote, sufrimos y nos dejamos manipular por Satanás. Nada se oculta a los ojos de Dios, todo lo que hemos hecho en el pasado Él lo vio desde su ventana, pero nos sigue amando y perdonando, sólo quiere que reconozcamos lo que hemos hecho y le pidamos perdón con humildad.
No permitamos que Satanás nos robe las maravillas del amor de Dios y de su perdón.
Pidamos al Espíritu Santo el don de la fe para creer que Dios vive en nosotros, que somos profundamente amados por El y poder experimentar su amor de Abba-papito, el que todo lo ve, pero que me perdona, me abraza y me devuelve la gracia siempre que regreso a Él con un corazón arrepentido.
Mons. Dr. Jose Hazuda
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Powered by !JoomlaComment 3.1.0 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved. |
|||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|














