www.mamboteam.com
EVANGELIZACION DOSMIL Advertisement
Inicio arrow La Voz de Nuestros Pastores arrow Mñor. Domingo S. Castagna arrow Un error amargo
jueves, 28 de agosto de 2008
 
 
Menú principal
Inicio
Nuestra Identidad
Escuelas de Evangelización
Red de Oración
Centros Juveniles
Calendario de Escuelas
Galería de Fotos
Contactar
Servicios
Formación
Cómo Evangelizar
Reflexiones
Oraciones
El Papa y la Evangelización
Magisterio de la Iglesia
La Voz de Nuestros Pastores
La Voz de los Laicos
Noticias Católicas
Descargas
Videos
Wallpapers
Regalos para Evangelizar
Foros
Links de Interés
Podcast
Sitemap
Formulario de acceso
¿Quién está en línea?
Hay 3 invitados en línea
Agregar a Favoritos
Hacer Página de Inicio
Sindicación
Add to Google
Estadísticas
Usuarios: 271
Noticias: 311
Enlaces: 24
Visitantes: 402765
Te puede interesar...
Un error amargo PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
La Voz de Nuestros Pastores - Mñor. Domingo S. Castagna
Image 1.- Error amargo. Si el hombre rico de la parábola es castigado se debe a que su proceder, despreocupado y placentero, ha causado un daño injusto en Lázaro, símbolo de los pobres y sufrientes. Me intriga que el hombre rico no tenga nombre y que sí lo tenga el pobre. ¿Quién es identificado con un nombre? El que ha merecido la plena personalización en el lugar eterno de los justos: el seno de Abraham.

No se piensa  lo suficiente en la vida trascendente atribuyendo a la actual un carácter definitivo. ¡Qué error amargo! El hombre contemporáneo, destinatario pacífico de la cultura moderna y posmoderna, se ocupa de lo inmediato y hace de su futuro un espacio sin identidad. Tarde o temprano padece la decepción de una vida breve y sin contornos. La fe, que es suscitada por la Palabra de Dios, abre un panorama trascendente. Es la esperanza garantizada por el Dios fiel. Para gozar de su luz es preciso aprender a caminar en la oscuridad. La confianza - en el Señor que se revela - posibilita el tránsito y lo hace llevadero entre los obstáculos interpuestos por la soberbia y su consecuencia inevitable: la incredulidad. La preferencia de Jesús por los humildes y pobres de corazón responde a su propósito de conducir a sus oyentes a la fe. La fe salva, produce el milagro de la salud y del perdón. Lo he afirmado en reiteradas oportunidades: el gran mal del mundo contemporáneo es la falta de fe; “Cuando vuelva el Señor ¿encontrará fe sobre la tierra?” 

2.- La fe de los evangelizadores.  El gran desafió que la evangelización enfrenta es la incredulidad - en todas su acepciones - y la apertura de caminos válidos para predisponer los corazones a la fe. La vida de fe de los evangelizadores es la aclimatadora necesaria para el logro de esa predisposición. Se ha comprobado en el transcurso de la historia que los santos son los verdaderos evangelizadores. Su calidad de testigos crea una transparencia inigualada del Misterio que viven y proponen. La evangelización no es una función sino una transmisión de vida. El padre no hace de padre, lo es. El secreto de su paternidad es transmitir su vida a los hijos que engendra. La santidad es una especie de paternidad, produce la generación de otros santos. No se da de otra manera.
Por ello, la evangelización que no comprometa la vida del evangelizador termina siendo una campaña proselitista. La evolución de la primera comunidad apostólica muestra las etapas de un crecimiento y tiene como meta la perfección del Padre. El discurso evangelizador debe hacerse respuesta a la situación concreta del pueblo. Es un esfuerzo de cada día por parte de la Iglesia. Los obstáculos que surjan constituyen la inevitable oposición del hombre herido por el pecado a las exigencias del Evangelio. Aunque inoportunen y mortifiquen no debieran alarmar a los expertos en el tema. La doctrina evangélica siempre se ha enfrentado con la debilidad causada por el pecado.

 

3.- Secuelas del egoísmo.  Es posible una saludable confrontación. Requiere la virtud de la humildad para sostener el examen en base al conocimiento de la verdad transmitida. No todos lo soportan. Las secuelas del egoísmo están en efervescencia en los corazones y en las actitudes. El Señor otorga su gracia para actuar bajo su influencia. Basta la humilde recepción del mensaje. La misma palabra es gracia y actúa en la voluntad promoviendo la respuesta libre y fiel. De allí la necesidad de que el servicio del Evangelio sea cuidadosamente desempeñado. Se deduce que la Iglesia debe cuidar que sus ministros sagrados y catequistas dediquen los mejores esfuerzos en la preparación de la predicación y de la catequesis. Se advierte un descuido solapado en la proliferación de lugares comunes y en la ausencia del entusiasmo iniciado en Pentecostés. La hondura de la experiencia espiritual de la fe garantiza la eficacia de la actividad ministerial y misionera. Los grandes maestros y pastores preparaban en la oración las diversas exposiciones y ministerios. Es insustituible el encuentro personal con el Señor para que los contemporáneos perciban la atracción irresistible del Dios-entre-nosotros. El mundo está enfermo de muerte y necesita una verdadera transfusión de vida. No la hallará en las albercas vacías ofrecidas en los lamentables contenidos de algunos programas de TV. Cristo es - por su Espíritu - la fuente de Vida verdadera. 


4.-  El atajo que conduce a Dios.  Él lo ha dicho y manifestado, en el transcurso de la historia, por algunos hombres y mujeres que supieron encontrar el atajo que los condujeron a Dios. La posibilidad de mantener ese rumbo está abierta a quienes manifiesten la decisión de activarla. Será cuestión de emprender ese sendero, dejado como si fuera alternativa intransitable por una mayoría. En ella se incluyen quienes no están demasiado lejos del Reino. Son lamentables las expresiones de “cristianos prácticos” que no aciertan a mantenerse en el sendero de la fe.

Cuando deben  hacer prevalecer los valores morales del Evangelio sobre los slogans inmorales y propagandísticos que se ofrecen a su consumo, ceden y prefieren la buena relación con el mal que el dictamen claro de la conciencia cristiana.  Hace una semana escuchábamos la palabra de Jesús: “no se puede servir a dos señores…..a Dios y al dinero” A Dios y a la iniquidad. Al Dios de la vida y a la cultura de la muerte.

Comentarios
Añadir nuevoBuscar
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved.

 
< Anterior   Siguiente >
Santos del día

Foro: Últimos mensajes
Últimas descargas
20.Jun
Downloads
FileSe Feliz
11.Apr
Downloads
FileLas 7 maravillas
Los más descargados
11.Jul
Downloads
File iconV Conferencia - Documento Conclusivo
1038
30.Apr
Downloads
File iconCuando todo parece perdido
784
 
Top! Top!