| Sínodo Diocesano |
|
|
|
| La Voz de Nuestros Pastores - Mñor. Juan Rubén Martínez | |||||
|
Con motivo de nuestro próximo Sínodo Diocesano hemos iniciado una serie de reflexiones sobre algunos rasgos que como Iglesia deberemos tener en cuenta al participar en los grupos sinodales en este tiempo preparatorio. También considero que estas reflexiones podrán servir a distintos actores sociales y la gente en general, que le interese una mayor comprensión sobre la identidad de la Iglesia y su misión evangelizadora en nuestra Patria y Provincia. Uno de los rasgos que iniciamos en la reflexión anterior era la necesidad de ser una “Iglesia abierta”. Es importante recordar que en el mismo nacimiento de la Iglesia, la apertura al mundo pagano generó un conflicto con los cristianos venidos del judaísmo (Hch. 15,5). Es interesante la lectura de los Hechos, en el capítulo 15, en lo que se refiere al desarrollo del primer concilio de la Iglesia, el “Concilio de Jerusalén”. En él se explica como el Espíritu Santo iba obrando la apertura a un mundo que era un desafío para la Iglesia, que tenía que salir a evangelizar.No dudo que es importante que miremos la historia y saquemos algunas conclusiones de ella, porque este inicio de siglo nos presenta nuevos desafíos a los cuales tenemos que responder desde la acción evangelizadora de la Iglesia. Cuando hablamos de una Iglesia abierta que quiere comunicar los tesoros de la revelación, no debemos confundirnos con algunos males de la época, que creen que ser abiertos es ser relativistas. Ser abiertos es amar, dialogar, escuchar, cambiar, aportar, aprender y recuperar, sin perder la propia identidad. Ser abierto no es mezclar todo, como una especie de sincretismo o bien ensalada religiosa o de mezcla del bien y del mal, de valores y antivalores. ¿Cuáles son los tesoros de la Iglesia? Los tesoros son los que la Iglesia debe cuidar a través de la historia, lo revelado por el Señor, lo que Él nos comunicó y el Magisterio (o bien las enseñanzas de la Iglesia), que van acompañando con el Espíritu Santo la historia, para que ésta sea una historia de Salvación. Es cierto que la Iglesia, que es una realidad compleja con un elemento divino en cuanto que contamos con la promesa del Señor de ser acompañados hasta el final de los tiempos por el Espíritu Santo, también está formada por nosotros los bautizados y por lo tanto es humana. Nosotros a lo largo de la historia seguramente hemos cometido muchos errores. Cuando un católico o cristiano hace una “macana” por sus opciones o pecados, es su responsabilidad, pero a la vez daña al Cuerpo y la Santidad de la Iglesia. También es cierto que muchos han querido dañar a la Iglesia a partir de algunos hechos, agregando “leyendas negras”, para descalificarla. Hoy nos encontramos con muchas agresiones mediáticas y con fantasías noveladas. Seguramente hay muchos poderosos, que promueven estas nuevas formas de persecución. Pero estas cruces nos acompañarán siempre. Antes y seguramente en la actualidad: “lo importante es ser fiel a Dios y no a los hombres”... que se endiosan. La tentación será quedarnos solo en defendernos y claudicar a tomar la iniciativa de nuestra misión, que es evangelizar. El no perder el rumbo de ser una Iglesia “abierta y misionera”, será una clave de comprensión para el discernimiento sobre los desafíos de nuestro tiempo que seguramente ahondaremos en nuestro Sínodo. Hay una expresión que fue muy importante y que se ha profundizado en estos años: “Evangelización de la cultura”. El Papa Pablo VI, en el documento “Evangeli Nuntiandi” y en otros documentos de nuestro continente como Medellín, Puebla y Santo Domingo, fueron ahondando cada vez más que la apertura eclesial implicaba ligarse a “Evangelizar la Cultura”. Al terminar esta carta dominical sobre la Iglesia, quiero recordar un texto del Papa Juan Pablo II en su cíclica “Redemptoris Missio”: “Nunca como hoy la Iglesia ha tenido la oportunidad de hacer llevar el Evangelio con el testimonio y la palabra a todos los hombres y a todos los pueblos. Veo amanecer una nueva época misionera que llegará un día, radiante y rica en frutos si todos los cristianos y en particular los misioneros y las jóvenes iglesias responden con generosidad y santidad a las solicitudes y desafíos de nuestro tiempo”. ¡Les envío un saludo cercano y hasta el próximo domingo!
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Powered by !JoomlaComment 3.1.0 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved. |
|||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|














